

Juan, joven y mujeriego, vive en los suburbios de Buenos Aires. Debe encontrar rápidamente un compañero de piso porque su hermano se ha ido. Entra a vivir con él Gabriel, compañero de trabajo tranquilo, guapo y... rubio. Viudo desde hace poco, está luchando por mantener a su hija todavía pequeña. Tímido y reservado, Gabo intenta no hacer caso de las miradas cargadas de sentido de Juan ni del roce de sus manos. Con todas las chicas guapas que entran y salen de su habitación, su “virilidad” no parece cuestionable. Sin embargo, la atracción entre los dos hombres es innegable y lo que empieza como algo puramente sexual y fácil, al vivir ya juntos, se convierte pronto en una fascinante relación de ternura e intimidad, tan dulce como desgarradora.
Director
Marco BergerGuión
Marco Berger

Danybur
9 ene 2021
Abstract español Esta vez Marco Berger, en una de sus mejores películas, trasciende los límites de ciertas constantes de su cine poniéndolos al servicio de una posible historia de amor entre dos hombres, retratando un vínculo que acaso constituye una encrucijada de los recorridos vitales en espejo y en sentidos opuestos que realizan ambos protagonistas, con excelentes actuaciones de Alfonso Barón y Gastón Re. English abstract This time Marco Berger, in one of his best films, transcends the limits of certain constants in his cinema, putting them at the service of a possible love story between two men, portraying a bond that perhaps constitutes a crossroads of the vital paths in mirror and in opposite senses carried out by both protagonists, with excellent performances by Alfonso Barón and Gastón Re. Reseña Español Juan y Gabriel (Alfonso Barón y Gastón Re) son compañeros de trabajo en una maderera. Gabriel le alquila una habitación al primero en su departamento del conurbano, iniciando una convivencia y el desarrollo de un vínculo cambiante. El primer segmento de Un rubio hace temer la vuelta de elementos típicos y dominantes en el cine de Marco Berger como único contenido, como principio y fin: un interminable juego de seducción cada vez menos solapado, una suerte de prolegómeno de película porno gay que acumula tensión sexual y que luego no se consuma o lo hace a medias, con un trasfondo frustrante y un abordaje bastante recatado. Pero esta vez Berger supera sus propios límites: la tensión eclosiona en el desarrollo de una posible historia de amor a partir de dos personajes muy diferentes en cuanto a lo que están dispuestos a poner en juego, la relación con sus entornos y su personalidad, de la mano de una intensa química entre Barón y Re y de una cámara que los expone sin pudores, amorosamente y con una fotografía exquisita. Excelentes actuaciones de Barón y un muy expresivo Re, capaz de dotar a su Gabriel de muchos matices sin siquiera hablar. Un rubio exhibe un guión muy hábil que plantea este vínculo como una encrucijada de los recorridos vitales en espejo y en sentidos opuestos que realizan ambos protagonistas y que culmina con una coda ciertamente epifánica. English Review Juan and Gabriel (Alfonso Barón and Gastón Re) are co-workers in a lumberyard. Gabriel rents a room to the first in his suburban apartment, initiating a coexistence and the development of a changing bond. The first segment of The Blond One raises the fear of the return of typical and dominant elements in Marco Berger's cinema as the only content, as the beginning and the end: an endless game of seduction that is less and less sneaky, a sort of prolegomenon of a gay porn film that accumulates sexual tension and then not consummated or half done, with a frustrating background and a rather demure approach. But this time Berger exceeds his own limits: tension emerges in the development of a possible love story based on two very different characters in terms of what they are willing to put into play, the relationship with their surroundings and their personality, from the hand of an intense chemistry between Barón and Re and of a camera that exposes them without modesty, lovingly and with an exquisite photograph. Excellent performances by Barón and a very expressive Re, capable of giving his Gabriel many nuances without even speaking The Blond One exhibits a very clever script that poses this link as a crossroads of the vital paths in mirror and in opposite directions that both protagonists carry out and that culminates with a certainly epiphanic coda.
Juan
1998
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